Reportaje “ABC” 24DIC2010

http://www.abc.es/20101224/sociedad/toda-historia-familiar-belen-20101224.html

Toda la historia familiar en el belén

En casa de Pilar, la tradición de montar el nacimiento lleva más de tres generaciones por L. DANIELE / MADRID Día 24/12/2010.

 

La escena del nacimiento de Jesús hace más de dos mil años sigue congregando los sentimientos más genuinos de la Navidad: el sentido de familia, la ternura ante el Niño recién nacido, la alegría y hasta una pizca de sorpresa. Todo y todos caben en el belén. Así lo viven en casa de Pilar Ramos. Sus tres hijos y sus nueve nietos han aprendido de la abuela el gusto por esta tradición, que se repite con una ilusión renovada cada año con el inicio del Adviento.

En su hogar, el belén es el protagonista de la Navidad, de hecho ocupa gran parte del salón. Sus hijos se sonríen al comentar que «todas las Nochebuenas cenamos de pie porque el nacimiento se lleva todo el espacio». Para Pilar, la costumbre de montar el belén «cada fiesta de la Purísima viene de pequeña». «Mi padre lo hacía muy grande. Estábamos como locos porque había años que lo variaba y entonces metía las sábanas de casa en escayola para que diera la impresión de que estaba nevado». Con los años, aquel recuerdo de la infancia se ha convertido en una afición, que finalmente ha desembocado en la Asociación Belenista de la Comunidad de Madrid “La Milagrosa”. Llevan apenas dos años, pero ya cuentan con más de 148 socios; entre ellos, sus hijos, yernos, nueras y nietos.

En su belén cabe toda la historia de la familia, sus recuerdos más queridos, y también preciosas obras de arte. Figuras de artesanos tan conocidos como los andaluces Joaquín Pérez o Guilloto, el catalán Daniel Alcántara o el madrileño José Luis Mayo están presentes en la escena del nacimiento, una de las imágenes más entreñables para todos los cristianos. Su última adquisión fue un misterio de Joaquín Pérez. «Es una pasada. Si te fijas, es un artista de lo más original, pues es el propio José el que tiene al Niño en brazos», comenta Pilar, rodeada de los suyos, que le acompañan en esta aventura desde sus inicios.

Sus hijas, Isabel y Piluca, no regresan de ningún viaje sin un belén típico para su madre. Los tiene de México, Polonia, Jerusalén, Argentina, Bolivia y hasta uno de Etiopía. Algunos son campanas, otros de barro, de madera, y entre el montón aparece uno de plastilina, que la abuela quiere más que ninguno: el que le hizo Rocío, su nieta, cuando tenía apenas ocho años. En la casa de Pilar, el belén, además, siempre esconde una sorpresa para los más pequeños. Este año se trata de un caracol, escondido entre las decenas de figuras. La excusa no es otra que la de animarles a caer en la virtud de la contemplación. «Nunca falla», comenta entre sonrisas.

La fiesta de Navidad tiene otro ritual importante para esta familia madrileña. Todos los años, unos días antes de la Nochebuena, y después de haber paseado por todos los rincones de la ciudad en la búsqueda de los belenes más originales, acuden juntos a misa con la imagen del Niño Jesús para que el párroco la bendiga. Una bendición para el Niño y para todos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s